Si el color de la pared pintada hace muchos años se daña, la solución más frecuente es cambiar el color. Sin embargo, en el mercado ya existen sistemas que puede ayudar a determinar el tono exacto de cualquier superficie.

Darwin Fuentes, de Pinturas Condor, explica que actualmente se maneja un programa que puede ser utilizado en la misma obra. Solo basta tener un computador con acceso USB y listo. “Tenemos una llave que se puede conectar a una laptop para dar directamente la asesoría del color y hacer la preparación de las pinturas in situ”.

Es un elemento portátil, ligero, cómodo de transportar y permite una lectura de toda la paleta de colores que se maneja en los almacenes de Expocolor, dice Darwin Lomas, de esa empresa.

El proceso es sencillo. Lo que se requiere es que el cliente lleve una fotografía de la superficie que se quiera pintar o bien permita que el personal haga algunas tomas de la zona. Con esa imagen se empieza a buscar el tono deseado. Cuando el color ya está elegido se procede a prepararlo.

Lomas cuenta que el programa también brinda una asesoría de combinación de colores. Para preparar el tono también se desarrolla un método computarizado. Cada tonalidad tiene una mezcla de varios tintes. Así también se garantiza que si se requiere de más pintura se podrá tener el color exacto que se hizo al principio.

Si bien la preparación de los colores es un proceso que ya se ha tecnologizado pero que ya es tradicional, trabajar con pintura elastomérica es novedoso.

Estos recubrimientos de aplicación en frío se utilizan como acabados altamente resistentes al lavado y al desgaste, produce un acabado flexible mate, con buena adherencia y humectación.

Los productos elastoméricos son muy elásticos. “Tienen la capacidad de retornar a su forma original al ser deformado sin perder sus características físicas originales, presentan alta resistencia a los rayos solares y a la exposición de los agentes ambientales”.

Una de las características de este tipo de pintura es que funciona también como un sellador e impermeabilizante. “Tiene mucha resistencia a los cambios de temperatura. Además nos ayuda a cubrir las microfisuras”.

Tiene la capacidad de dejar ‘respirar’ al sustrato, es decir; permite el paso de vapor de agua en sentido inverso. Estos recubrimientos son resistentes a la intemperie con buena retención de color pero no resisten ácidos.

En algunos casos, pueden soportar fisuras de hasta de 1,5 mm generadas por expansión contracción de la superficie sobre la cual se aplica. Poseen una alta resistencia a los óxidos, a la eflorescencia y a la formación de ampollas o burbujas y se puede aplicar sin necesidad de mano de obra ni equipo especializado.

La aplicación de las pinturas elastoméricas, es muy sencilla. Se pone como cualquier pintura, ya sea con brocha, cepillo, rodillo o pistola de aspersión hasta que la superficie quede completamente cubierta, que es por lo regular después de dos manos.

Se seca entre una y otra aplicación pero, si la superficie esta húmeda, es mejor no colocarlo.