¿Cómo se debe lacar un mueble de madera? El trabajo no es difícil, explica Max Moscoso, de pinturas Condor. Lo primero, agrega el especialista, es revisar el mueble que se va a lacar. “Este es un trabajo de ebanistería, ya que se debe armar el accesorio al que se darán los acabados necesarios”.

Al mueble de madera en crudo se le lija. “Es un proceso. Generalmente cuando la madera está muy defectuosa se utilizan lijas más gruesas, pero antes del acabado se usan otras más finas”.

Después de comprobarse que la superficie no tiene nada de asperezas se procede a colocar el tinte. “El color se logra con una combinación de tonos. Para desconcentrar la cantidad de color se utiliza tíñer. La medida es una parte de tinte y tres de tíñer. La idea es que esta mezcla sea absorbida por la madera”.

El paso siguiente es colocar sellador en todo el mueble. Este es un protector de fondo, que penetra profundamente en la madera y la defiende de pudriciones, humedades y del clásico azulado. También tiene acción fungicida.

El sellador Decorlac es totalmente innovador. Se trata de un recubrimiento 100% poliuretano de dos componentes. “Una de sus características más destacables es que es un producto de bajo olor, de rápido secado, excelente capacidad de emporado y fácil lijado. Es ideal para sellar la madera y tableros de todo tipo”.

La cantidad de sellador que se le debe aplicar a un mueble depende de con qué madera esté elaborado el mismo, se dan dos manos de sellador y después de 24 horas se debe aplicar un tapaporos y cuando esté totalmente seco, se lija con lana de acero en el sentido de la veta.

El esmalte debe ser de calidad y los fabricantes actuales los elaboran sintéticos y grasos. Este trabajo se puede realizar tanto con brocha como con rodillo. Esto dependerá, comenta el maestro Pablo Prado, de lo que resulte más fácil o cómodo, teniendo en cuenta que la brocha debe ser de buena calidad, para que no suelte pelos y estropee la superficie.

Cuando el mueble está sellado totalmente se procede a lijar el mueble para aplicar la laca que también es de poliuretano. “Tiene excelente resistencia química (líquidos) y física como dureza, impacto, rayado, abrasión, flexibilidad, adherencia y transparencia”, cuenta Moscoso.

Este proceso, añade el experto, se realiza con una lijadora eléctrica. Después de quitar el polvo generado se puede empezar a lacar. Tenga en cuenta que estos productos son brillantes y que deberá dar al menos tres manos.

Cuando el mueble se haya secado completamente, puede pulir y sacar brillo con una franela. Es importante aplicar las pinturas en pasadas finas y dejar que sequen perfectamente.

Las áreas con canales o molduras y las curvas de los muebles es más fácil lacarlas con almohadilla flexible. También es imprescindible rellenar cualquier orificio y curar los daños causados con el lijado, por pequeño que sea, para evitar problemas posteriores.

El kit de sellador y laca se comercializa en USD 30. Su rendimiento es de un litro preparado que alcanza para 10 ó 12 m².

Para el mantenimiento se puede usar un paño semihúmedo, nunca totalmente mojado, pues el exceso de agua ocasiona que pierda el brillo la laca. No se recomienda utilizar productos abrasivos, así como lavaplatos o detergentes, puesto que van a deteriorar el piso. Un truco es la leche caliente, no hirviendo, mójela con un paño y pase sobre el mueble, después deje secar la superficie y saque brillo con un paño seco.